La Generalitat quiere que Palamós sea, en un futuro, origen de las rutas de los cruceros y para ello iniciará los trabajos conjuntos con operadores y el aeropuerto de Girona para que los cruceristas se embarquen desde la Costa Brava. El ejemplo es Barcelona, donde el 50% de los cruceros inician o terminan el viaje en la ciudad, la otra mitad hacen escala. Ser punto de origen o final de trayecto aportarÃa grandes beneficios económicos para el turismo puesto que en muchos casos los pasajeros adelantan o alargan unos dÃas extras su estancia en el destino de origen o final de ruta.
Buena parte de los cruceros que hicieron escala en este puerto ampurdanés repetirán este año y se añadirán nuevas embarcaciones. El pasado 11 de mayo el puerto de Palamós recibió por primera vez el crucero Ocean Village, el crucero más grande que ha pasado nunca por la Costa Brava, con 1.600 pasajeros y cerca de 600 tripulantes. La llegada de esta embarcación de gran eslora ha coincidido con la puesta en servicio de paneles indicativos con itinerarios para los turistas.
El turismo alemán será el mercado que más crecerá este verano en Palamós, según prevén los gestores de la infraestructura portuaria. Desde la Administración quieren que este turismo provoque un fuerte impulso para el municipio y la Costa Brava. Ahora, la idea es consolidar Palamós como escala de cruceros en el arco mediterráneo y aprovechar aquellas navieras que organizan su negocio de manera alternativa, entre el Caribe en invierno y el Mediterráneo en verano.
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Tue, Jun 23, 2009
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